cuidado no es cuidado
Me explico, cuidado al cruzar la calle, cuidado por mi compañera.
Es el "cuidadín" de Chiquito de la Calzada el que me sale cuando quiero decir te quiero y no hagas eso o aquello porque vendrá el lobo, el agente de la autoridad o la ambulancia.
Cuidadín con el rollo del coco. He aquí tres palabras surgidas del ni se sabe bien de donde salieron, a excepción claro está del Cuidadín.
Cuidado contra cuidado, no se sabe muy bien de lo que hablo y sin embargo yo me entiendo y hablo solo.
A eso llamo yo bucear por la lengua, tragar burbujas y dejar que los pulmones las clasifiquen, que el estómago las digiera y declarar que la Reina de todo es la Intención.
Los ojos que piden clemencia son mucho más efectivos que los necesarios datos de Amnistía Internacional. El impacto destruye las razones, ya de por si lentas y "requetesabidas". Hablar con los ojos es una intromisión a la sensibilidad, los ojos no hablan, ven.
El lenguaje ha construido la razón, mientras las hordas del sentido común hacen cola delante de los Parlamentos para hacer bulto y gritar, puesto que las razones abultan las carteras de los ministerios esperando el turno de subir al estrado a decir que dicen o dijeron.
"Cuidadín" con el escalón hijo mío, que tu padre no puede arreglarlo todo.