http://es.youtube.com/watch?v=tVgkejObp3M
Es a media noche cuando las campanas suenan más veces, como avisando de que el que ya no está dormido pasa directamente al día siguiente, al día después. Es una nimiez comparándolo con cualquier otra cosa.
Sin ir mas lejos la semana pasada me preguntaron si estaba de acuerdo en que se suprimieran las campanadas de muerte, las que fuera de la lógica horaria anuncian que una persona ha dejado de vivir. Contesté que sí, que eran muchas (las campanadas), demasiadas para no caer en una incorreción tal como "cagarme en el muerto". Tras unos minutos de reflexión fuí tras el preguntón y le pedí que me borrara, que me pusiera en la lista de los que no estaban de acuerdo en que se suprimieran las campanadas a muerte. "Es usted un falto de personalidad señor, no puedo borrar, pero tengo una idea, digame que se llama otro nombre, que tiene otro número de DNI, ¿que le parece?"
No le dí una ostia porque en ese preciso momento las campanas anunciaban las dos de la tarde y me acordé de una canción del Lennon que se titulaba "salvado por la campana".
No me digais que "Campanades a mort" de Lluis LLach no os pone los pelos de punta, que las campanadas del 2005 y su "por el culo te la hinco" dejo a más de miles con las uvas devueltas.
Y es que es lo que decía un amigo..."si campanas no oyes estás perdiendo el tiempo."
Me explico, cuidado al cruzar la calle, cuidado por mi compañera.
Es el "cuidadín" de Chiquito de la Calzada el que me sale cuando quiero decir te quiero y no hagas eso o aquello porque vendrá el lobo, el agente de la autoridad o la ambulancia.
Cuidadín con el rollo del coco. He aquí tres palabras surgidas del ni se sabe bien de donde salieron, a excepción claro está del Cuidadín.
Cuidado contra cuidado, no se sabe muy bien de lo que hablo y sin embargo yo me entiendo y hablo solo.
A eso llamo yo bucear por la lengua, tragar burbujas y dejar que los pulmones las clasifiquen, que el estómago las digiera y declarar que la Reina de todo es la Intención.
Los ojos que piden clemencia son mucho más efectivos que los necesarios datos de Amnistía Internacional. El impacto destruye las razones, ya de por si lentas y "requetesabidas". Hablar con los ojos es una intromisión a la sensibilidad, los ojos no hablan, ven.
El lenguaje ha construido la razón, mientras las hordas del sentido común hacen cola delante de los Parlamentos para hacer bulto y gritar, puesto que las razones abultan las carteras de los ministerios esperando el turno de subir al estrado a decir que dicen o dijeron.
"Cuidadín" con el escalón hijo mío, que tu padre no puede arreglarlo todo.